Jóvenes promoviendo el aporte de la Psicología en la Educación de nuestro país

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Convocatoria para nuevos miembros 2012-1

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Convocatoria admisión 2012-1

La Asociación para la Educación y el Desarrollo (ASED) abre su convocatoria 2012-1 para la admisión de nuevos miembros del 28 de mayo al 23 de junio.

La asociación está conformada por estudiantes y egresados de psicología interesados en el aporte que brinda la psicología en los procesos educativos. Mediante la generación de espacios de discusión multidisciplinar y la elaboración de proyectos de investigación relacionados al aprendizaje, desarrollo y cultura, promovemos la contribución de la psicología en la educación.

Si deseas ampliar tus conocimientos sobre la importancia de la psicología en la educación, te interesan los procesos psicológicos involucrados en la educación formal e informal, te gusta la investigación académica y tus temas de interés son el aprendizaje, desarrollo humano y educación, esta es la oportunidad que estabas buscando.

Ser parte de ASED te permite ampliar tu panorama sobre el aporte de la psicología en la educación, además de conocer qué procesos psicológicos se relacionan con la educación formal e informal del individuo y de la sociedad. A través de la organización de eventos multidisciplinarios podrás establecer relaciones profesionales con diversos expertos en los temas de educación. Fortalecerás tus conocimientos en investigación y podrás participar en la realización de proyectos de investigación.

Para participar de este proceso solo necesitas:

  • Ser estudiante de psicología de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
  • Tener interés en temas relacionados a la educación, desarrollo humano y cultura.
  • Desear participar en proyectos de investigación
  • Llenar la ficha de inscripción: Ficha de Inscripción

Tienes hasta el 23 de junio para inscribirte, no dejes pasar esta oportunidad.

Para mayor información sobre nosotros haz click aquí. Si tienes alguna consulta, no dudes en escribirnos a buzon.ased@gmail.com o a través de nuestro Facebook.

Entrevista a Francisco Leal (Psicólogo educacional de Chile, con una amplia trayectoria en el estudio de creencias docentes)

Por Fernando Guerra y Pablo Gutiérrez

“Uno puede tomar una creencia y actuar bajo esa creencia pero cuando se le pide que explique por qué actúa así… puede decir otra cosa, incluso sin darse cuenta”.

Hace un mes visitaron la Pontificia Universidad Católica del Perú Francisco Leal (Universidad de Tarapacá) y Jorge Catalán (Universidad de La Serena), ambos psicólogos educacionales de Chile, con una amplia trayectoria en el estudio de las creencias docentes. Ellos visitaron la universidad gracias al Departamento de Psicología y a la Maestría Cognición, Aprendizaje y Desarrollo, para presentar la Mesa Redonda: “Creencias y Prácticas Educativas: Conocimiento profesional y Epistemologías Personales”. Nosotros tuvimos la oportunidad de conversar con Francisco, a quien le hicimos la siguiente entrevista:

Francisco, ¿Como así te animaste por estudiar psicología educacional o los procesos psicológicos involucrados en la educación?

Mi interés nace antes de estudiar psicología. Yo quería estudiar pedagogía, pero luego me animé por estudiar psicología. Inmediatamente después de egresar, mi interés fue la psicología educacional. Hice una maestría en educación y seguí trabajando en la educación.

¿Cómo surge tu interés por estudiar las creencias docentes?

Mi interés por las creencias de los profesores se debe a que en la práctica surge con mucha fuerza el tema del pensamiento del profesor acerca de qué es el aprendizaje para ellos, cómo aprenden los niños, de su trabajo como docente. Y cuando tienen que hacer alguna modificación en lo que hacen, lo más difícil de modificar es la disposición del profesor a aceptar las nuevas cosas. A partir de eso surge una preocupación, ¿Qué es lo que hace que el profesor se resista a cambiar? Ahí aparece el tema de qué es lo que piensa, qué cosa cree, etc. Yo estaba pensando en mi tema de tesis de maestría y tuve la oportunidad de encontrarme con una profesora chilena que estaba trabajando en una universidad norteamericana y estaba de visita en la universidad. Ella estaba trabajando con un concepto que se llama el juicio reflexivo, que tiene que ver con cómo se desarrollan las creencias acerca del conocimiento, acerca de la realidad. Entonces ¿cuál será el juicio reflexivo de los propios profesores? Me metí en ese tema y empecé a hacer investigaciones sobre el juicio reflexivo de los profesores,  las creencias  y más. Y ya llevo más de 10 años en este tema.

Dentro de las creencias encontramos a las creencias epistemológicas. ¿Es este un constructo más complicado que el de las creencias sobre la práctica docente?

No es más complicado. Es más específico. Las creencias epistemológicas apuntan a un tipo de creencias bien especiales que son las creencias que todos tenemos acerca del conocimiento. ¿Cómo consideras tú que algo es verdadero o no? ¿Qué criterios aplicas para considerar algo verdadero o no? ¿Qué cosas valen como conocimiento? ¿Qué consideras conocimiento? ¿Qué no consideras conocimiento? ¿Cuáles son las razones que  pides para que algo sea considerado verdadero? Eso tiene que ver con creencias cerca del conocimiento en general.  Entonces no es un concepto más complejo es más específico.

En la mesa redonda: Creencias y Prácticas Educativas, organizada por la Maestría Cognición, Aprendizaje y Desarrollo Humano mencionaste que es difícil evaluar las creencias ¿Por qué es difícil evaluarlas?

Uno cree ciertas cosas, pero cuando uno tiene que decir aquello que cree, uno procesa eso que cree, tiene que traducirlo en una expresión que otra persona va a captar, una persona frente a la cual tu mantienes o tienes que mantener cierta imagen, incluso frente a uno mismo. Entonces aparece ya un discurso con una modificación. En algún momento uno puede tomar una creencia y actuar bajo esa creencia pero cuando se le pide que explique por qué actúa así, uno razona y puede decir eso o puede decir otra cosa, incluso sin darse cuenta. Ahora, no creo que sea imposible, hay varios investigadores que están tratando evaluar de distintas maneras las creencias.

¿Qué metodología empleas para evaluar las creencias?

Yo he empleado dos o tres procedimientos. El juicio reflexivo, por ejemplo, con el cual inicié. Se plantea una entrevista a la persona y a partir de eso, en función de las preguntas se precisan nuevas preguntas para ir viendo que hay detrás. Otra autora, Deanna Kuhn, que tiene una postura conceptual un poco distinta, ella plantea dilemas. Se le dice a la persona evaluada que hay dos personas que opinan distinto respecto a un dilema. Entonces se le pregunta: ¿Es posible que las dos tengan la razón o solo una tiene la razón?  Si nos dice que las dos pueden tener la razón. Detrás de eso hay una creencia o un supuesto de que la verdad no es una sola, sino que hay dos puntos de vista que son igualmente correctos. Seguimos repreguntando. De esos dos puntos de vista ¿Pueden ser los dos igualmente correctos o puede que uno sea “más correcto”? Si la persona dice, los dos valen lo mismo, tú infieres que las personas saben que hay dos visiones distintas del mundo y que todas son igualmente válidas. Si la persona te dice que una tiene más fundamento que la otra y puede estar por eso más cerca de la verdad, entonces la persona cree que hay ciertos criterios con los cuales se puede evaluar la validez de conocimiento. De esa manera se van evaluando las creencias de las personas.

En Chile, la problemática que hubo a nivel de la educación superior el año pasado ¿ha influenciado en las creencias que tienen los docentes sobre los estudiantes que han participado en estas marchas, sobre el rendimiento de estos estudiantes y qué sucede con las creencias de los mismos estudiantes sobre la educación superior?

Hasta el momento no hay ningún estudio sistemático al respecto. Lo que te puedo decir es simplemente una opinión como investigador. Obviamente las creencias de los propios muchachos sobre qué es correcto, qué no, cómo debe ser la educación superior, cómo debe ser la enseñanza ha ido cambiando. Pero también ha repercutido en las creencias de los profesores sobre estos estudiantes. Ha cambiado las creencias sobre cómo se valora a estos estudiantes. Muchos docentes pensaban que los estudiantes no se interesaban por nada, no estaban motivados y  cambiaron su modo de pensar, se dieron cuentan que los estudiantes sí piensan en lo que está pasando, sí se movilizan.

En respuesta a esta problemática, ¿cómo la investigación sobre el pensamiento y conocimiento docente se ha modificado o se ampliado? ¿Qué vías ha tomado?

Estamos muy por encima de las cosas. Estamos viviendo el proceso y no nos ha dado tiempo y espacio para preguntarnos cómo impacta esto en lo que estamos investigando. Estamos inmersos en un proceso que no sabemos cómo se nos va a venir este año. Nuestra capacidad de respuesta es lenta, pero creo que también estamos muy por encima de lo que está sucediendo. Y aún no hemos investigado al respecto. Estamos recibiendo información Somos protagonistas de lo que está pasando, queramos o no queramos; entonces, lo que estamos haciendo es, de alguna manera, pensar nosotros lo que está pasando en nuestro medio, pero a nivel de reflexión, no de investigación.

En 1998, la UNESCO realiza la Conferencia Mundial por la Educación Superior, y en ella se pone énfasis en las innovaciones universitarias, y una estas es la innovación metodológica, una metodología centrada en el estudiante. Han pasado catorce años y todavía es complicado el cambio metodológico en los docentes. ¿Cómo las creencias de los docentes afectan su flexibilidad para aceptar los cambios que permitirían un mejor aprendizaje en los estudiantes?

Bueno, claramente la investigación parte de allí, de la dificultad que existe en esos temas. Justamente hemos estado haciendo una investigación con un grupo de una universidad en la que colaboraba. Hemos estudiado a profesores de esa universidad y profesores de mi universidad, buscando respuestas de cómo ellos entienden los procesos, los aprendizajes y cuáles son los ejes centrales de su conocimiento profesional.  Lo que hemos encontrado es bien interesante, porque, hemos comparado, en un estudio cualitativo con entrevistas a profundidad, buscando qué creencias, qué pensamientos, qué líneas argumentales distinguen a los profesores que “los estudiantes identifican como sus buenos profesores” de aquellos otros a quienes “los estudiantes no identifican como sus buenos profesores”. Les hemos preguntado a los estudiantes cuáles han sido los profesores que más les han impactado, que considera mejores, y hemos comparado con aquellos que no son nombrados, no son los que los estudiantes espontáneamente dicen “este profe es bueno”. El elemento más distintivo es la pasión por la enseñanza, es el que está más comprometido con los estudiantes, el que se involucra en el trabajo de enseñanza y, por lo tanto, hacen una serie de cosas: le ponen alta exigencia, buscan más apoyo; pero fundamentalmente, hay un compromiso con su trabajo, porque les gusta, más que tomarlo como un trabajo. Eso es lo que es más distintivo, lo cual no está distinto en la investigación en diferentes autores en diferentes niveles educativos, donde claramente es el compromiso con el trabajo uno de los factores más importantes de los profesores que destacan por su calidad.

Hoy en día se suele escuchar a algunos profesores  decir que los estudiantes no son los mismos de antes o no estudian igual o no rinden igual. Allá no sé si sucede en la universidad algo similar…

¿Que los profesores se quejen de esa manera? Sucede todos los días.

Pero cuando se ven las notas de los estudiantes, no se observa una disminución de promedios en comparación a años anteriores; entonces ¿Por qué surge esta creencia de que los estudiantes de antes eran mejor que los de ahora?

Bueno, ahí hay varios fenómenos, pero más allá de eso está el hecho de que la realidad universitaria ha ido cambiando. Eso es un hecho, y hay que entender cuál es la dinámica universitaria de hoy en día y trabajar en esa dinámica. Los profesores nos topamos con mucho escándalo, pero lo que hay que hacer es ver la situación y ver cómo hacemos bien nuestro trabajo en esa situación.

¿Y estas creencias afectan, de alguna manera, el rendimiento de los estudiantes?

Eso es algo que empíricamente es relativamente difícil de entender. El sentido común dice que sí, y la verdad es que las creencias probablemente influyen de modo bastante fuerte en cómo el profesor actúa. Pero hay muchas otras variables que también son relevantes allí, entonces no hay una relación directa.

Actualmente ¿Qué investigaciones estás realizando?

Yo estoy trabajando dos temas, fundamentalmente. Uno que tiene que ver con el clima motivacional de las clases, y los factores asociados a los profesores y a los estudiantes que contribuyen a que el clima motivacional de la clase sea favorable al aprendizaje, es una línea productiva. Y dentro de esa, cómo las creencias, dentro de otros factores, influyen. Con respecto a la otra línea de trabajo, ahora estoy accidentalmente trabajando en psicología de la salud, que tiene que ver con cómo los hábitos personales del personal de salud, inciden en la calidad de atención en ciertas aproximaciones preventivas, particularmente en la prevención del hábito de fumar, donde hay ciertos protocolos definidos; qué tanto cumplen o no cumplen ese protocolo dependiendo de características o hábitos personales. Y algunas otras cosas menores, en el sentido que estamos haciendo investigación a través de tesis, que tienen que ver con bienestar del profesor, o que tienen que ver con valores en estudiantes.

¿Cómo te sientes respecto de lo que has investigado?

Yo debo declararme muy contento con las posibilidades que me ha dado la vida de trabajar investigando, me gusta mucho, y particularmente porque trabajo mucho con estudiantes, o sea, toda la investigación la hago con estudiantes tesistas, con ayudantes de investigación, y eso es algo que te mantiene vinculado al mundo concreto que está ocurriendo, los jóvenes están vinculados al mundo directamente, de una manera distinta a como estaba uno, entonces me ha agradado mucho en mi trabajo. Por otra parte, me agrada la posibilidad de ayudar a otros a aprender a investigar, a estudiantes; eso ha sido muy satisfactorio. Por ejemplo publicamos artículos con estudiantes, los artículos los publicamos con ellos como autores y eso es muy gratificante. Ahora un par de alumnos tesistas que recién se titularon de psicólogos van a salir con una publicación lista, ya que su trabajo es de suficiente calidad y lo pusimos en una revista. Eso es muy gratificante.

Un caso sobre una experiencia exitosa emprendida en otro país de Latinoamérica: Gestión educativa descentralizada (Bogotá, Colombia)

Gestión educativa descentralizada: El caso de Bogotá, Colombia (2004-2009)

Se aprecia que una forma muy importante de generar cambios en los niveles de equidad y calidad en el sector educativo está relacionada con el compromiso de autoridades locales y regionales con la innovación en políticas d e gestión institucional y educativa. Evidentemente, la práctica descentralizada que se observa ha resultado efectiva y bien enfocada en estimular y destacar diversos logros, tales como: permanencia escolar, altos puntajes en la prueba de Estado de ICFES (Instituto Colombiano para el fomento de la educación) y en gestión institucional. De esta forma se estimula la calidad educativa en las escuelas y se promueve que se practique en mayor medida políticas de excelencia y de gestión más eficiente. 

En términos generales, la política educativa estableció la participación de las comunidades educativas, de la academia y de las organizaciones sociales en el diseño y gestión de la política educativa, por medio de la democratización de las prácticas pedagógicas y del gobierno escolar. Los docentes fueron tratados como actores principales de la enseñanza, se apoyó su trabajo académico y sus iniciativas de conformación de redes, reconociéndoles su valor profesional. Así también, se promovió una estrategia de entendimiento y en muchos casos de reconciliación entre docentes, directivos, la administración y las comunidades.

Los primeros proyectos que se pusieron en práctica para la “renovación pedagógica de los PEI(Plan Educativo Institucional) y la profundización de la democracia escolar” apuntaron a que en los 337 colegios distritales, además de las áreas científicas y tecnológicas, se afianzaran las áreas transversales del currículo y se desarrollaran prácticas y formas de gobernabilidad democráticas, incorporando la cátedra de Derechos Humanos.

Los académicos, las universidades y las organizaciones culturales fueron sistemáticamente llamados a participar en el diseño y evaluación de la política educativa y en los planes de las instituciones.

Es una práctica ejemplar que muy probablemente se pueda modelar en la realidad educativa nacional para promover cambios en la calidad educativa y en la participación activa y ciudadana. 

Fuente: http://www.sumaeducacion.pe/pdf/bogota.pdf – Insumo extraído del “Proyecto SUMA” – Iniciativa de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID/PERU: http://www.sumaeducacion.pe)

Algunas reflexiones sobre Educación Ciudadana y Universidad

Escrito por: Claudia Zegarra

Nuestro último evento “Formación ciudadana y Educación” trató el tema la educación ciudadana tanto en la educación básica como en la superior. En relación a esta última, se trabajó el tema del rol de la Universidad en la formación ciudadana de las personas en el país. Una de las ideas sobre las que giró la discusión fue el tipo de universidad que fomenta la formación ciudadana entre sus estudiantes. Aquí se coincidió en que las llamadas “universidades-empresa” son, por su naturaleza, totalmente contrarias al ideal de la formación ciudadana y democrática de sus estudiantes. Por el contrario, universidades como la nuestra, que se caracterizan por ser plurales y democráticas, permitiría fomentar entre los estudiantes la ciudadanía y la democracia.

Sin embargo, en esta discusión considero que faltó un poco más de crítica en relación a los logros que tiene nuestra universidad en la línea de la formación ciudadana y democrática. Me parece, en primer lugar, que aunque existe un perfil general del estudiante de la PUCP, eso no supone que todos los estudiantes de la Universidad se encuentren interesados por las problemáticas sociales ni que estén comprometidos con la democracia y el desarrollo en nuestro país; tampoco significa que todos, o al menos la gran mayoría, se involucre y participe activamente de los asuntos de la Universidad.

En ese sentido, considero que, aunque la formación de ciudadanos comprometidos con la realidad nacional puede conseguirse en la PUCP de manera indirecta a través de, por ejemplo, el paso por los estudios generales, para poder asegurarnos de que esto ocurra, es necesario que la formación de ciudadanos sea un objetivo educativo específico de la Universidad que se trabaje desde una perspectiva pedagógica clara desde la institución universitaria y que se desarrollen indicadores concretos que nos permitan medir el logro de este objetivo.
El fin de ello debería ser entonces que la gran mayoría de estudiantes puedan desarrollar algunas competencias ciudadanas básicas, como es el estar informados sobre los asuntos que atañen a las comunidades a las que pertenecen así como su capacidad para participar de manera activa y pertinente de estos asuntos.

En algunas instituciones de educación superior de la región, como el Tecnológico de Monterrey, por ejemplo, tienen toda una propuesta pedagógica sobre el desarrollo de la ciudadanía en sus estudiantes al que llaman “Modelo de formación social”. A nivel curricular, tienen cursos específicos cuyo contenido versa sobre ciudadanía; y otros cursos generales en donde se trata de manera transversal este tema. Asimismo, han implementado actividades de voluntariado y acción social para sus estudiantes, entre otros aspectos.

Por supuesto, los fundamentos teóricos de su propuesta pueden ser discutibles y no necesariamente son los que interesarían en el modelo educativo de la PUCP, pero creo que es un buen ejemplo de que es necesaria una política educativa dentro de la Universidad en relación a la formación ciudadana de los estudiantes.

Nota:
Tecnológico de Monterrey (vincularlo al siguiente link: http://www.itesm.mx/vds/S_Formacion_c/seccion01.htm)